Mientras tanto en Francia

   ¿Qué impresión da Francia a los extranjeros en estos momentos? ¿Dan ganas de hacer turismo en Francia? A juzgar por las noticias del momento, no dan muchas. Un caos extraño pone de manifiesto cómo hordas de policías no reaccionan ante unos hombres inquietantes vestidos de negro y enmascarados del mismo color mientras saquean y destruyen el mobiliario urbano y las tiendas, con eslóganes inconexos entre sí, sobre todo y cualquier cosa: las pensiones, el desempleo, el colapso del sistema educativo, la desindustrialización del país y otros temas incongruentes. Parecen, sobre todo, pretextos. Es cierto que Francia no es el único país afectado por esta agitación extrema, pero parece estar convirtiéndose en su epicentro.     

 ¿Qué hacen los franceses mientras tanto? Pues intentan seguir viviendo, trabajando y desplazándose, si les queda suficiente dinero para echar gasolina al coche, o bien en tren si las distancias no son demasiado largas, ya que los precios de los billetes han subido mucho en general. Personalmente, no tengo coche. No tanto por elección propia, sino por una serie de circunstancias en las que no voy a entrar en detalles. ¿Y qué se puede hacer en el tren, aparte de mirar por enésima vez una publicación en TikTok o en X? ¡Pues leer libros de papel, por supuesto! Soy uno de ellos... somos muy pocos, hay que admitir.

   Suelo leer en español para mejorar, para intentar distinguir qué es más o menos literario, más o menos rebuscado, y dónde encontrar expresiones coloquiales interesantes. Confieso que aún no había leído la obra imprescindible de Mario Vargas Llosa, *La Casa Verde*, pero ya había leído otra, *Las Travesuras de la Niña Mala*, más fácil de leer. Ya había empezado *La Casa Verde* una primera vez, pero la diversidad de puntos de vista, los flashbacks y el exotismo de la geografía peruana y de su gente me habían desanimado un poco, dado mi insuficiente conocimiento del idioma en aquella época. Ahora he alcanzado casi la mitad y me parece una novela fascinante, aunque todavia un poco difícil de leer, pero uno acaba acostumbrándose a esa mezcla de descripción en tercera persona y estilo indirecto muy libre.

  

 

Porque leer nos hace libres, incluso en condiciones difíciles. Como decía el famoso escritor portugués Fernando Pessoa: «La literatura es la prueba de que la vida no basta». Esta cita me gusta mucho.